viernes, 31 de marzo de 2017

Análisis de la relación entre la enfermedad pulmonar obstructiva crónica y los contaminantes atmosféricos atendiendo al origen y trayectoria de las masas de aire en el Norte de España

Análisis de la relación entre la enfermedad pulmonar obstructiva crónica y los contaminantes atmosféricos atendiendo al origen y trayectoria de las masas de aire en el Norte de España
[ Relationship Between Chronic Obstructive Pulmonary Disease and Air Pollutants Depending on the Origin and Trajectory of Air Masses in the North of Spain]

Archivos de bronconeumología, marzo 2017
Autoría: Ana Santurtún,, , Domingo F. Rasilla, Leyre Riancho, María T. Zarrabeitia
http://www.archbronconeumol.org/es/pdf/S0300289617300832/S300/

Resumen

Objetivos

La enfermedad pulmonar obstructiva crónica es una enfermedad de alta prevalencia y una de las principales causas de muerte a nivel mundial. El presente trabajo analiza la relación de esta enfermedad con las variables meteorológicas y los niveles de contaminantes atmosféricos en Santander, atendiendo al origen y trayectoria de las masas de aire.

Métodos

Se recogieron datos diarios de visitas a urgencias en el Hospital Marqués de Valdecilla de un periodo de 8 años, así como la concentración de los principales contaminantes atmosféricos y de las variables meteorológicas. Posteriormente se calcularon las retrotrayectorias con destino en Santander, a una altura de 1.500m sobre el nivel del terreno. Finalmente, se elaboró un modelo de correlación para evaluar el efecto de los contaminantes sobre las urgencias por EPOC.

Resultados

Existe una asociación directa entre los niveles de PM10 y las urgencias por EPOC. Por cada 10μg/m3 de aumento del contaminante, las urgencias incrementan un 3,34% (p=0,00005), y el efecto se intensifica en las personas mayores de 74 años. Cuando los niveles de PM10 son dependientes de masas de aire procedentes del Sur, así como ante situaciones de recirculación, el efecto es mayor. Con el resto de contaminantes la relación con las urgencias no es estadísticamente significativa.

Conclusiones

La exposición a PM10 provoca descompensaciones en los pacientes con EPOC. Atendiendo al patrón de circulación atmosférica se puede estimar si los niveles de PM10 van a ser elevados, y también se obtiene información sobre los componentes de las partículas.

miércoles, 28 de diciembre de 2016

"El barrio donde naces, la clase social de los padres o el género acaban condicionando la salud"

Una de las funciones de la salud pública es conocer el estado de salud de la población y sus determinantes. Carme Borrell (Barcelona, 1957) es licenciada en Medicina, salubrista y un referente a la hora de hablar de los determinantes sociales de la salud, es decir, aquellos aspectos sociales (como el empleo, la clase social o el género) que determinan de una manera importante la salud de una persona. Ahora, como gerente de la Agencia de Salud Pública de Barcelona (ASPB), desde donde hace años estudia la salud de la población barcelonesa, es una de las voces más escuchadas a la hora de elaborar políticas públicas que busquen mejorar la salud de las personas desde fuera de los hospitales y los centros de salud.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) los determinantes sociales de la salud, tales como el trabajo, la vivienda o las condiciones económicas, explican "la mayor parte de las inequidades sanitarias". ¿El papel que juegan los determinantes sociales en la salud se ha evidenciado con la crisis?

La Comisión de determinantes sociales de la OMS comenzó antes de la crisis y publicó su informe en el año 2008, que era justo el comienzo de la crisis. Entonces ya se puso sobre la mesa la importancia de los determinantes sociales de la salud, no es un tema de la crisis. La diferencia es que con la crisis y el movimiento 15M estos temas han sido mucho más visibles pero los determinantes sociales de la salud ya existían y seguirán existiendo.

¿Ha costado reconocer por parte de las administraciones que los determinantes de la salud se encuentran, en un porcentaje elevado, fuera del sistema sanitario?

No es un problema sólo de las administraciones, es un problema mayor...Por ejemplo, la salud está concebida en nuestro medio como una cosa biomédica y mucha de la enseñanza de pregrado y postgrado relacionada con la salud trata los temas de la enfermedad como un tema muy biomédico -relacionado con la genética y la biología- y muy poco como un tema social. Es una cuestión de cómo la sociedad entiende lo que es la salud, de cómo los formadores, las universidades, lo entienden y de cómo esto acaba repercutiendo en las administraciones. Los que trabajamos en salud pública y tenemos claro el papel de los determinantes sociales intentamos explicar el mensaje de que la salud no depende sólo del sistema sanitario. Cuesta mucho que penetre el mensaje que la salud es mucho más que hospitales o centros de primaria.

No sólo hablamos de salud física, también de salud mental.

Sí. A mí me gusta la definición del Congreso de médicos y biólogos de los años 70 que describe la salud como "aquella manera de vivir de una forma autónoma, solidaria y gozosa". Si lo entendemos así, lo entendemos como más allá de la enfermedad, es decir, hablamos de bienestar físico y mental. La salud no es la ausencia de enfermedad, es el bienestar de las personas.

De hecho, mejorar la salud mental de la población es una de las diez líneas estratégicas que guiará las actuaciones en salud en Barcelona los próximos cuatro años. ¿La salud mental se ha considerado siempre un problema de salud pública?

La salud mental es un tema de salud pública pero también de los servicios. El plan de salud mental en la ciudad tiene una parte de prevención, que se hace todo desde salud pública, y una parte de atención a las personas con problemas de salud mental. Por ejemplo, por la banda de prevención, nos hemos reunido con Barcelona Activa, que es el organismo dentro del Ayuntamiento responsable de los temas de empleo, para ver qué temas del Plan de Salud Mental afectan Barcelona Activa y hemos estado revisando todas las actuaciones para ver qué podía hacerse desde aquí.

Quizás el determinante que supone el empleo ha sido de los más visibles durante la crisis, cuando muchas personas han perdido su puesto de trabajo.

Sí. Claramente el hecho de estar parada, tanto por la parte material como por la parte emocional, tiene efectos en la salud mental. La relación entre empleo y salud viene de muy largo pero sí es cierto que se ha evidenciado durante la crisis porque mucha gente ha perdido su trabajo. Pero no sólo es tener o no trabajo, también tiene importancia el tipo de trabajo, el tipo de contrato. Por ejemplo, los contratos precarios, temporales que se hacen hoy en día tampoco son beneficiosos para la salud.

Otro determinante es la vivienda. ¿Cómo puede influir, por ejemplo, en la salud? Un proyecto europeo en el que has participado, el proyecto SOPHIE, analiza entre otros este factor.

La relación entre vivienda y salud tiene muchos factores. El proyecto SOPHIE miró algunos aspectos y como cuando se puso en marcha estábamos en plena crisis, nos interesó mucho fijarnos en la asequibilidad, es decir en la posibilidad de tener o no una vivienda. Aprovechamos que la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) estaba a punto de poner en marcha una encuesta y pudimos poner preguntas de salud y encontramos una relación muy espectacular entre el factor vivienda y la salud. Vimos que las personas que tenían problemas de vivienda tenían 6 o 7 veces más problemas de salud mental que la media de los ciudadanos de Barcelona.

También en el proyecto SOPHIE pudimos seguir usuarios de un programa de Cáritas que ayuda a tener vivienda a personas que no tienen y también vimos que estaban muy afectadas. La relación entre vivienda y salud coge muchos aspectos y uno de los que ahora se está estudiando mucho es todo lo que tiene que ver con pobreza energética, es decir, personas que por el motivo que sea no pueden tener el nivel de confort que deberían tener en su casa. También tocamos alguno de estos aspectos y estudiamos si una política que la Generalitat había puesto en marcha para rehabilitar casas de Nou Barris para hacer que las fachadas quedaran bien forradas para aislar mejor el frío fue efectiva. Y vimos que si nos fijábamos en la mortalidad, cambiaba: en las mujeres había disminuido la mortalidad a causa del frío.

Precisamente el género también es un determinante social de salud que conforma uno de los grandes ejes de desigualdad. ¿En qué se traduce esto?

Biológicamente perteneces a un sexo pero luego está el aspecto social, que es el género. Y la sociedad actúa diferente en función del género y a lo largo de la vida se traduce en diferencias entre hombres y mujeres. Al final son diferencias de poder porque en la sociedad patriarcal en la que vivimos el poder está en manos de los hombres y esto se traduce en el hecho de que los hombres tienen posiciones de más poder, más cualificados, salarios más altos, etc. Y que el hombre tenga más poder en diferentes esferas de la sociedad se traduce en diferencias en salud. Las mujeres tienen peor salud percibida, más problemas de salud mental, más problemas crónicos, etc. En cambio, aunque la mujer se encuentre peor vive más años que el hombre.

Esto no significa sólo peor salud para las mujeres. Por ejemplo, cuando analizamos las desigualdades en género en salud, en algunos aspectos la masculinidad hegemónica también ha afectado. Un ejemplo es que los hombres tradicionalmente han fumado más o han bebido más alcohol. Hay muchas enfermedades crónicas, como el cáncer de pulmón, que ha sido más importante en los hombres. También es cierto pero que esta realidad está cambiando porque las mujeres han adquirido los mismos hábitos nocivos.

Otro determinante quizá menos visible es la contaminación del aire. La contaminación del aire en Barcelona ha aumentado un 11% y 40 municipios cercanos a Barcelona, la capital catalana incluida, superan los límites legales de dióxido de nitrógeno (NO2) y de partículas en suspensión (PM10).

Si nos fijamos en los límites de la OMS, los superamos por algunos contaminantes aunque no superamos las cifras de umbral que fija la Unión Europea. Claramente pero el informe de Salud en la ciudad mostraba claramente que no estamos yendo bien y tenemos un plan para intentar mejorar la calidad del aire. Este plan está basado sobre todo a reducir el tráfico rodado, entonces es complicado. Debemos intentar fomentar el transporte público, que se utilicen menos los turismos, que se utilicen más los coches eléctricos, etc. Y esto es complicado también porque hay una industria que ve que peligra ...

Si nos basamos en la evidencia, de qué maneras sabemos que la contaminación afecta a la salud?

Claramente en enfermedades respiratorias, también en enfermedades cardiovasculares y algunos trastornos cognitivos de los niños también se ven afectados por la contaminación. Es decir, cada vez se va viendo que la contaminación afecta más aspectos relacionados con la salud. Está claro que hay que reducir la contaminación del aire. Como dice Jordi Sunyer, es de las medidas de salud pública más efectivas porque si bien la relación entre la contaminación y la enfermedad es pequeña afecta a todos. Por eso si la reduces, reduces muertes respiratorias, cardiovasculares y mejoras la salud de los pequeños.

En Barcelona, desde la ASPB ha estudiado mucho las desigualdades en salud. El informe La Salud en Barcelona  constata diferencias en la esperanza de vida de hasta once años entre el barrio más rico y el más pobre. ¿Es posible equiparar las esperanzas?

Bueno, igual que hay desigualdades económicas entre barrios hay desigualdades en salud, lo que implica poner políticas en los barrios. Por ejemplo, poner más recursos en las áreas más necesitadas. El programa 'Salut als barris' (salud en los barrios) va dirigido a los que tienen más necesidades para equilibrar la balanza. Siempre teniendo en cuenta que las políticas municipales pueden resolver una parte pero no todo; depende de las políticas estatales, de la recuperación de la economía...

Por lo tanto, ¿mientras siga habiendo desigualdades socioeconómicas tendremos desigualdades en salud?

Sí. Las desigualdades sociales en salud ponen evidencia cómo las condiciones de vida y trabajo de las personas terminan influyendo en su salud. Por ejemplo, el barrio donde naces, la clase social de los padres o el género acaban condicionando la salud de las personas. Mientras la sociedad sea la que es, estas desigualdades en salud seguirán existiendo.

¿Qué papel juega en todo esto la educación en salud?

La educación es importante pero no es la principal medida para paliar las desigualdades en salud. ¿Por qué? Porque la educación sanitaria llega más a los que están mejor. Por ejemplo, en el consumo de tabaco tienes la política educativa, de concienciación, y otra política, que es el aumento de los precios, es aumentar el precio del tabaco. Hay estudios que demuestran que el aumento de los precios del tabaco disminuye las desigualdades en el consumo del tabaco. Esto no quiere decir que la educación sanitaria no tenga que hacerse o no sea útil.

¿Hay algún país que sea un buen ejemplo en la reducción de las desigualdades?

Los del norte de Europa claramente. Pero si nos fijamos en ciudades, Londres tiene un plan de ciudad muy elaborado y intersectorial, ya que todas las políticas tienen en cuenta la salud. En Barcelona también lo estamos trabajando pero como más arriba pueda llegar mejor, no debería quedarse sólo en salud, el plan de salud debería estar a nivel de alcaldía y hacerse conjuntamente desde diferentes áreas, como por ejemplo Vivienda.

FUENTE: El Diario.es 27/12/2016 http://www.eldiario.es/catalunya/sanitat/barrio-padres-genero-acaban-condicionando_0_593891440.html [entrevista publicada en El Diari de la Sanitat en http://diarisanitat.cat/el-barri-neixes-la-classe-social-dels-pares-o-el-genere-acaben-condicionant-la-salut ]

viernes, 8 de abril de 2016

ArcelorMittal y el desprecio a la salud. También a la de sus trabajadores

ArcelorMittal no ofreció los medios de protección individuales adecuados a sus trabajadores

El Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) rechaza parcialmente el recurso presentado por ArcelorMittal, y obliga a abonar a la familia del trabajador fallecido la cantidad de 375.000 euros, manteniendo la relación de causalidad entre el trabajo desempeñado por el fallecido y el motivo de la muerte, una leucemia aguda provocada por la exposición al benceno en baterías de cok. Durante el juicio, los abogados de CCOO demostraron que ArcelorMittal no ofreció los medios de protección individuales adecuados por lo que los trabajadores de baterías de cok podían inhalar productos como el benceno. [Fuente: Asturias industrial, CCOO Industria, Nº81 Abril/2016:22]

La empresa, en su recurso al TSJA, se permite despreciar hasta los informes del Instituto Asturiano de Prevención de Riegos Laborales.

Incluimos enlace a la sentencia íntegra más abajo pero antes, un extracto:

b) Roman fue diagnosticado de leucemia linfoide aguda de alto riesgo en fecha 20 de abril de 2012. El proceso de incapacidad temporal en el que permaneció debido a dicha enfermedad fue declarado como de origen profesional derivado de contacto con el benceno.

c) El fallecido había prestado servicios por cuenta de la empresa demandada, Arcelor Mittal España SA, como operario (Nivel 5) desde el 2 de mayo de 2007 en periodos intermitentes y desde el 14 de mayo de 2008 de forma continuada hasta que fue diagnosticado de la enfermedad que causó su fallecimiento.

d) Durante todo ese tiempo prestó servicios como cubrebajas en las baterías de cok en la Factoría de Avilés, lugar en el que los trabajadores están en contacto con benceno. En concreto lo hizo en los siguientes puestos: ayudante de carro guía y deshornadota, ayudante de carro carga, maquinista de carro carga y barriletero. De los puestos de trabajo indicados el de barriletero, que se encarga de sacar los residuos del gas, es el que tiene más exposición al benceno.

e) Que la exposición al benceno es factor de riesgo para padecer leucemia lo indica la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (grupo 1). La vía de absorción más importante del benceno es la respiratoria, debido a la volatilidad del benceno. También se puede absorber por vía dérmica. El periodo de latencia de leucemia por exposición al benceno es de unos cinco años, en el caso de leucemia aguda no tiene periodo de latencia o es muy corto.

f) Finalmente, los cascos facilitados por la empresa demandada a los trabajadores hasta finales del año 2010 y principios del 2011 eran los cascos ventilados de la marca 3 M modelos Airstream AH-/, que ofrece protección frente a las partículas sólidas y líquidas no volátiles en base acuosa. Estos cascos no se encontraban certificados por el fabricante para la protección frente al ambiente en hidrocarburos aromáticos ni frente a vapores orgánicos. A partir de esa fecha se utilizó la unidad motoventiladora 3M Júpiter, con el filtro A2PR, que ofrece protección frente a gases y vapores de punto de ebullición >65º y de partículas.

T.S.J.ASTURIAS SALA SOCIAL, OVIEDO - SENTENCIA: 00315/2016

Referencia en los medios

  • El Tribunal Superior de Justicia de Asturias confirma que un trabajador de Arcelor-Mittal falleció por la exposición laboral al benceno. Pero reduce sustancialmente la indemnización concedida por el Juez de lo Social a la familia, Prevención integral, 29/03/2016


  • miércoles, 9 de diciembre de 2015

    Entrega de firmas contra la contaminación

    Entrevistas realizadas en el acto de entrega de firmas contra la contaminación en Gijón tras haberlo hecho unos días antes ante el Principado de Asturias en Oviedo.
    Entrega de firmas ante el Principado

    Vídeos con varias entrevistas realizadas por El Camaronín, a quien le agradecemos su buena labor colaboración en la difusión en este grave problema de salud pública.

    Vídeos Gijón

    Nº 1 Francisco Ramos PLATAFORMA CONTRA LA CONTAMINACION Gijón Asturias
    https://youtu.be/zI1pxKUdBBE


    Nº 2 Ángela Menéndez PLATAFORMA CONTRA LA CONTAMINACION Gijón Asturias
    https://youtu.be/CHCE9fIVz8U


    Nº 3 PLATAFORMA CONTRA LA CONTAMINACION Gijón Asturias
    https://youtu.be/5l2kytmiqrs

    Nº 4 José Luis Rodríguez PLATAFORMA CONTRA LA CONTAMINACION Gijón Asturias
    https://www.youtube.com/watch?v=qzShgk_12M8

    domingo, 22 de noviembre de 2015

    I Jornadas sobre contaminación ambiental de la FAV Gijón

    La aceptación del problema, un primer paso para su solución

     I Jornadas sobre contaminación ambiental de la FAV Gijón, noviembre 2015

    Jornadas organizadas por la Federación de asociaciones Vecinales de la zona urbana de Gijón con la colaboración de la Plataforma contra la contaminación de Xixón.

    La ponencia inaugural corrió a a cargo de Adonina Tardón profesora de medicina preventiva y salud de la Universidad de Oviedo. Entre otras personas, participaron representantes de distintas entidades que luchan por un medio ambiente saludable tanto en Asturias como en el resto de España; la directora general de prevención y control ambiental del Principado de Asturias; y todos los grupos políticos municipales salvo el PP.

    Las jornadas se desarrollaron en los locales de la FAV los días 13, 17 y 20 de noviembre de 2015.

    Programa de las I Jornadas (pdf)

    Vídeo:

    domingo, 30 de agosto de 2015

    ¿Por qué los españoles no aprenden?

    Esta falsa salida de la crisis es una etapa más en el camino del país hacia una economía periférica y subdesarrollada España arrastra vulnerabilidades heredadas del "desarrollismo" que ningún Gobierno democrático corrigió.

    [Holm-Detlev Köhler, Profesor titular de Sociología de la Universidad de Oviedo, La Nueva España, 30.08.2015: http://www.lne.es/economia/2015/08/30/espanoles-aprenden/1807004.html]

    En un contexto en el cual los españoles han aprendido que el bipartidismo no es inmutable, que las mayorías absolutas de la coalición PP-PSOE-CiU-PNV no son eternas, que las dos ciudades principales del país pueden ser gobernadas por personas no manchadas por las múltiples tramas de corrupción y legitimadas por su actividad cívica a favor de la justicia social; en fin, en un momento en el cual la sociedad española por primera vez desde la transición ha iniciado un proceso de aprendizaje político de mucho calado, la pregunta del titular puede parecer inadecuada. Cuando aclaro que esta pregunta no se refiere a lo político sino a lo económico, la sorpresa puede ser incluso mayor ya que llevamos meses celebrando la salida de la crisis con tasas de crecimiento del PIB y cifras de creación de empleo.

    Yo, sin embargo, defiendo que esta falsa salida de la crisis no es otra cosa que una nueva etapa en el largo camino hacia una economía periférica y subdesarrollada, un camino iniciado a mediados de los años setenta en el contexto de las crisis energética y del petróleo. Los españoles, por lo tanto, no aprenden a demandar una política económica dirigida a corregir los grandes desequilibrios estructurales de su modelo productivo.


    El modelo actual es el resultado del "desarrollismo" de la época tecnócrata del franquismo, que facilitó la industrialización tardía de España con unas altas tasas de crecimiento, urbanización y migración durante la década de los sesenta. La estructura económica resultante, sin embargo, implica vulnerabilidades insostenibles a largo plazo que desde entonces han sido tapadas temporalmente por coyunturas excepcionales, pero nunca corregidas por ningún gobierno democrático.

    Las principales debilidades económicas generadas en el desarrollo tardofranquista consisten en una alta dependencia de la inversión extranjera, una alta dependencia tecnológica, una alta dependencia de importación de petróleo, un déficit comercial crónico, un subempleo también crónico, una constante presión inflacionista, un sector financiero inflado y especulativo, una polarización entre pocas empresas grandes y un mar de microempresas, altas tasas de economía sumergida y el fuerte peso de sectores de empleo de baja calidad y de bajo valor añadido como son el turismo y la construcción. Como consecuencia, la economía española se caracteriza por una baja competitividad, altas tasas de desempleo y de inflación, poca capacidad innovadora, recursos humanos subdesarrollados, altas tasas de endeudamiento público y privado, altos niveles de desigualdad social y un Estado de bienestar subdesarrollado.

    ¿Cómo ha sobrevivido esta economía tan vulnerable durante medio siglo cuando incluso pasó por épocas de convergencia con Europa? Algunas de estas debilidades han sido amortiguadas por los ingresos del turismo y las remesas de los emigrantes, las periódicas devaluaciones de la peseta y los rescates bancarios a cargo de las arcas del Estado. Los fuertes lazos familiares en una sociedad que ha salido hace sólo dos generaciones de la vida rural comunitaria todavía compensan algunas carencias de los servicios públicos. Pero, sobre todo, han sido dos coyunturas excepcionales e irrepetibles que han alimentado la ilusión de una España modernizante y convergente con Europa.

    En los años ochenta, España salió temporalmente de su estado crítico a través de la adhesión a la Comunidad Económica Europea. Se convirtió en un lugar preferido de inversiones foráneas en búsqueda de acceso barato al mayor mercado común del mundo. El principal destino de la inversión extranjera eran las actividades manufactureras (automoción, química, metalmecánica, alimentación, papel) mientras las industrias básicas autóctonas (carbón, acero, construcción naval) fueron en gran medida desmanteladas, lo que acentuó más todavía la desnacionalización de la industria española. Al mismo tiempo empezaron a llegar generosos fondos europeos sociales y estructurales que permitieron grandes inversiones en formación e infraestructuras.

    El último gran impulsor extraordinario fue el enorme endeudamiento de las empresas y familias españolas alrededor del boom inmobiliario, iniciado en la salida de la crisis de los primeros años noventa. La abundancia de dinero a precios muy bajos y las facilidades de crédito inflaron una espectacular burbuja. La ley del suelo del Gobierno Aznar/Rato, declarando urbanizable casi todo el territorio; las políticas urbanísticas de los ayuntamientos que establecieron relaciones clientelistas y corruptas con las constructoras, las ofertas crediticias de bancos y cajas y la borrachera compradora de viviendas de las familias escaparon a cualquier control. El boom (1994-2007) fue políticamente fomentado y posible gracias a la estabilidad y la confianza como miembro de la zona euro. Así, la burbuja no estalló hasta la llegada de la crisis financiera internacional y la deuda y el empleo de baja calidad en sectores resguardados de la competencia internacional como la construcción, la hostelería, el comercio y los servicios personales no dejaron de crecer. Pero al mismo tiempo las debilidades estructurales de la economía española se reprodujeron y se agravaron. Los gobiernos del PP y del PSOE no sólo inflaron la burbuja, sino que además desaprovecharon la bonanza económica más larga de la democracia para realizar las reformas estructurales necesarias con lo cual lo de "España va bien" se convirtió en el lema de una irresponsable complacencia.

    El estallido de la burbuja en 2008, por lo tanto, no fue una crisis, sino la vuelta a la normalidad de una economía vulnerable y en declive sostenido desde hace cuarenta años. Si actualmente los indicadores macroeconómicos presentan una ligera tendencia alcista, esto se debe a un efecto estadístico después de seis años de fuerte recesión y, otra vez más, a un conjunto de factores externos como la facilidad de crédito barato, la política expansiva del Banco Central Europeo, la bajada de precios del crudo, la devaluación del euro, la entrada de "fondos buitre" provenientes de China, Rusia y algunos países árabes y un repunte de la demanda doméstica.

    ¿Pero está España preparándose para un futuro aumento del precio del petróleo y del crédito, para el fin de estas condiciones excepcionales? Los parches del pasado han desaparecido, dentro del euro no se puede devaluar la moneda y los fondos europeos se dirigen ahora a los nuevos miembros centroeuropeos de la UE que, además, ofrecen mejores condiciones para la inversión foránea. En estas condiciones, la austeridad y la "devaluación interna", es decir la reducción de salarios y gasto social, sólo conducen a una espiral de empobrecimiento, pero no a la recuperación de competitividad.

    En un país sin burguesía fuerte, sin empresariado innovador, con una iniciativa privada crónicamente débil y donde los inversores extranjeros ya no llegan, sólo queda la iniciativa pública en forma de una política económica estratégica de fomento de sectores con potencial de futuro y con inversiones en grupos y "clusters" industriales innovadores con capacidad de arrastre como camino hacia un futuro más sostenible.

    Pero España abandonó cualquier ambición en política económica hace tiempo. Fue en la época de Felipe González cuando su ministro de Industria y luego de Economía Carlos Solchaga proclamó las dos frases programáticas para todos los gobiernos siguientes: 'España es el país donde es más fácil hacerse rico' y 'la mejor política industrial es la que no existe'. El propio Felipe González declaró al semanario alemán Die Zeit (25/11/1994): "La pérdida de soberanía en política económica a favor de la UE es positiva ya que se trata de una limitación para dejar de hacer tonterías". Ellos, además, diseñaron con la "trama Filesa" de financiación ilegal y blanqueo de dinero, el modelo seguido por los gobiernos posteriores hasta hoy.

    Volviendo a la pregunta inicial de por qué los españoles en cuarenta años no han aprendido reivindicar una política económica sensata, cabe señalar al menos tres ámbitos: la academia, los agentes sociales y la opinión pública. En las facultades universitarias, los estudiantes de Economía no aprenden a analizar las instituciones económicas, sino que memorizan modelos simplistas y contrafácticos que sólo sirven de legitimación para ideologías de abstención de políticas económicas. El diálogo social entre confederaciones sindicales y empresariales, por su parte, no puede fomentar políticas estratégicas y primar algunos sectores y líneas de investigación y así discriminar a otros de menor potencial porque estos agentes tienen que repartir entre todos sus afiliados y clientes según el modelo de café para todos y recursos estratégicos para nadie.

    El debate público sobre política económica, finalmente, oscila entre dos posiciones tan opuestas como obsoletas. Por un lado está el dominio de un neoliberalismo ortodoxo de desregulación y retirada del Estado sin responsabilidad ninguna por la calidad de las instituciones económicas y del empleo. Por el otro, está el aumento del gasto y endeudamiento público sin responsabilidad ninguna por la generación de riqueza y las consecuencias de la deuda.

    Una sociedad atrapada entre el thatcherismo de unos y el kirchnerismo de otros, sin debate académico ni agentes sociales con capacidad estratégica, no aprende y parece condenada a sufrir las consecuencias de la ausencia de una política económica sensata para mucho tiempo más.