Manifiesto Asturies por el Clima
Así, desde hace décadas muchas organizaciones y personas hemos participado en las muy diferentes y necesarias resistencias contra el progresivos deterioro de los derechos básicos como el empleo y la inclusión social, la educación o, ahora cruelmente puesto de manifiesto, en la indispensable defensa de la salud y sanidad pública asturiana. Pero no sólo, hemos comprendido progresivamente, al calor de diferentes convocatorias internacionales de movilización, la amenaza más global y definitiva que representa la situación ya real de emergencia climática, y a compartir la necesidad de una transición ecológica y social justa. Intuyendo que de alguna forma todas las crisis son expresión de un modelo, consagrado incluso constitucionalmente, un capitalismo inevitablemente austericida, patriarcal y depredador ambiental y socialmente; y que necesita paralelamente un desmantelamiento cultural y democrático. Que también la actual, ahora en algo tan básico como la vida y salud y de forma inmediata en sus posibles impactos sociales, es una manifestación de ese modelo global y también asturiano, que muestra su terrible fracaso en las muy frágiles carnes de nuestra gente y sociedad, un sistema aparentemente indestructible que se desvanece.
La salud requiere más que aplausos recursos; más recursos para investigación, prevención y atención primaria o especializada de calidad, pero también reclama otros valores, superadores de la lógica mercantilista y del negocio privado, e igualmente de otros modelos de gestión que impliquen realmente al conjunto de la sociedad y entiendan la salud como un derecho y bien común, y por cierto estrecha e inevitablemente relacionada con el equilibrio social y ambiental. Homenaje desde luego muy merecido, y del que participamos, para las muchas personas profesionales o voluntarias, fundamentalmente sanitarios pero no solo, pues están en lo más duro de esta crisis: la vida o la muerte, y que de muy diferentes formas nos cuidan. Pero digámoslo claramente, asumiendo riesgos y problemas muchos de los cuales no existirían de no ser por todos los años de recortes que volvemos a denunciar; sin duda ahora las víctimas las ponemos tod@s pero especialmente l@s más pobres de un Norte y Sur globalizado y cruelmente desiguales. En ese sentido no podemos dejar de señalar lo obsceno que resultan en estos momentos algunas posturas políticas o empresariales, las polémicas de “navaja”, por parte de quienes recortaron gasto público o votaron políticas de austeridad, de quienes defendieron y siguen defendiendo hipócritamente que su lógica y lucros particulares o corporativos nos benefician a las personas y a un planeta, paradójicamente cada vez más pequeño como se refleja en la rápida expansión de una infección vírica que nos confina masivamente en casa, si la tenemos.
Constatamos que una esperable y positiva solidaridad, creciente en nuestra sociedad ante los sufrimientos e impactos que genera esta grave crisis, no alcanza al conjunto de los mismos y sus víctimas e ignora de forma masiva en medios de comunicación e imaginario social que, como no puede ser de otra manera, estos no son ni serán nunca iguales en función de todo tipo de desigualdades entre países N-S, clases sociales y género. Así, volvemos a olvida forma casi generalizada a una buena parte de la humanidad, extrañamente en un mundo cada vez es más intercomunicado; no podemos ser ajenos a los relatos del desplazamiento forzoso de decenas de miles de migrantes guatemaltecos, hondureños o de otros países expulsados desde EEUU, retornando en condiciones insalubres y empobrecidos a sus comunidades de origen; la infame situación de poblaciones enteras en los territorios palestinos o campos de refugiad@s repartidos por todas las geografías imaginables, las favelas o poblaciones indígenas de todo el mundo.
La pandemia del Covid19 no es un verdadero desastre “natural”: la naturaleza no está separada de la cultura, la economía y la vida cotidiana, sino en una relación metabólica, en donde la reproducción del sistema neoliberal modifica las condiciones ambientales, con consecuencias no deseadas; como ocurre con la amenaza más global del cambio climático. Toda epidemia, es siempre y simultáneamente un fenómeno social, político, económico, cultural y preferentemente medio ambiental, como muestra el que, en los últimos años, el 75% de las nuevas enfermedades humanas sean zoonosis, en gran parte resultado de la industria agroalimentaria. Que, con alimento cada vez menos sanos y menor empleo y peor calidad, contribuye a la desaparición del campesinado y el mundo rural indispensables para el equilibrio territorial, ambiental y alimentario desde lo internacional a la realidad asturiana.
Debemos recordar que antes del ascenso del neoliberalismo, fue posible erradicar la terrible enfermedad de la viruela (1980), con el liderazgo de la OMS y la acción mancomunada de los gobiernos de todo el mundo. Un formidable logro que no es una utopía del pasado, sino el precedente que reconozca la interdependencia y la solidaridad. Participamos de la necesidad de otra Europa y otro Mundo posibles; progresivamente desmilitarizado, sin desequilibrios y violencias ambientales, sociales o de género, donde la vida esté en el centro de nuestro valores y políticas, inclusivas y solidarias en todos los aspectos vitales colectivos e individuales; de forma más inmediata reiniciando la actividad económica y social en clave de transición ecológica que nos permita superar progresivamente el modelo que nos ha conducido hasta la emergencia ecológica y social actual, el calentamiento y creciente pérdida de biodiversidad.
Necesitamos, frente a las crecientes tentaciones y posibilidades autoritarias, ya sean en nombre de una falsa seguridad o patriotismos de caverna, más democracia y de más calidad desde lo local a lo internacional, una democracia realmente comprometida con el futuro del planeta y de la mayoría de las personas frente al hasta ahora inmenso e impune poder de las transnacionales. Cuyas prácticas tan bien conocemos l@S trabajador@s y ciudanía asturiana; y mucho más brutalmente en países del Sur amparados por tratados internacionales hechos a su medida y la de los grupos caníbales de inversión, con la evidente complicidad de muchos gobiernos.
La crisis climática es una realidad y, pese a estar declarada como emergencia por el Parlamento Europeo el Gobierno español, sigue sin ser reconocidas las llamadas científicas y sociales por importantes dirigentes y Gobiernos con una pasividad irresponsable que nos conduce al colapso global. Sin duda en estos momentos oscuros lo más urgente es superar la pandemia y sus más que previsibles impactos sociales de forma inclusiva y solidaria para garantizar una vida digna y con derechos para tod@s, para mañana no pasado mañana. Pero necesariamente participamos del llamamiento internacional impulsado por Fridays for Future y la campaña estatal ampliamente unitaria para la Jornada de; así desde Asturies pol Clima y la Plataforma en Defensa de la Salud y la Sanidad Pública Asturiana compartimos conjuntamente la apelación a la reflexión social individual y colectiva respecto a la crisis que sufrimos y la más global que nos espera, para construir una conciencia y movimiento que frente a la emergencia climática nos de futuro con una transición ecológica y social justa. Para esta transición, la misma ciencia ha señalado la vía de actuación: la descarbonización de nuestro sistema económico, especialmente en las sociedades industrializadas occidentales con más responsabilidades mayores capacidades. Un sistema económico paralizado por el COVID19 y que debemos replantear para no reproducir el modelo que nos ha conducido hasta la presente crisis y la emergencia ecológica y social igualmente actual pero más global. Que se puede y debe incorporar lo que hemos aprendido. Que debe basarse en las personas, en sus posibilidades y en sus necesidades, así como en la protección de nuestros recursos naturales, desde las responsabilidades individuales y colectivas, social e institucionalmente, desde lo local a lo internacional; también desde Asturies y sus concejos.
SISTEMAS PÚBLICOS universales únicos y gratuitos de salud!



